En una jornada marcada por la lluvia y las bajas temperaturas, la fe de los devotos de San Sebastián se manifestó con fuerza este viernes 20 de marzo, en su santuario ubicado en Talca.
Desde temprano, peregrinos llegaron hasta el santuario para participar de las distintas celebraciones eucarísticas, demostrando que ni el clima adverso logra apagar la devoción a uno de los santos más queridos de la zona.
A lo largo del día, las misas se desarrollaron con una constante presencia de fieles, pero fue especialmente significativa la última eucaristía, a las 20:00 horas, que congregó a una gran cantidad de personas. Esta celebración fue presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Galo Fernández, quien destacó con cercanía y humor la asistencia de los fieles pese a las condiciones climáticas.
En su mensaje, el obispo también invitó a profundizar en el testimonio de San Sebastián, resaltando el valor del sufrimiento vivido con sentido cristiano: “Es preferible sufrir haciendo el bien si esta es la voluntad de Dios que haciendo el mal (…) puede parecer desafiante, pero refleja el camino de fidelidad que vivió el santo y que también está presente en la vida de Jesús”.
Asimismo, monseñor Fernández animó a los fieles a vivir con esperanza en medio de las dificultades: “La esperanza es la fuerza de los que enfrentan el dolor con la fuerza que viene de Dios, cuando damos esperanza regalamos el tesoro más grande que los que están a nuestro lado pueden recibir”.
“El dolor forma parte de la vida de todos, pero no debe vivirse desde la queja, sino desde la confianza en Dios. Tanto San Sebastián como Jesús enfrentaron el sufrimiento con fidelidad, convirtiéndose en testimonio para los creyentes de hoy”.
La celebración concluyó con la procesión de regreso de la imagen de San Sebastián hasta su gruta, donde los fieles se unieron en oración antes de retornar a sus hogares, llevando consigo una renovada esperanza.