El solemne acto se realizará en la misa programada para el domingo 12 de abril a las 11:00 horas, y que será presidida por el Obispo de Talca, Mons. Galo Fernández Villaseca.
Desde su creación en 1949 la parroquia de San Rafael Arcángel siempre tuvo un altar móvil y de madera, el que se fue deteriorando con el paso de los años. Por tal razón, a nivel parroquial tomaron la decisión de cambiar el altar de acuerdo con lo señalado en documentos litúrgicos del Concilio Vaticano II y directrices del nuevo Misal Romano.
“Hemos decidido llevar a cabo este proyecto con bastante trabajo” -indicó el padre Juan Pablo Bravo, administrador parroquial de San Rafael, “teniendo como objetivo tener una nueva estética, evangelizando por medio de la arquitectura y la belleza del templo. Y por lo tanto, hemos hecho una base sólida y forrada con mármol traído desde Italia, de modo especial desde Massa Carrara; hemos revestido esta base del altar donde se celebra el sacrificio de Jesucristo y del ambón donde se lee la palabra de Dios, quedando de una forma fija como la presencia de Dios en medio de su pueblo”.
Una de las particularidades del nuevo altar es que respeta las dimensiones del templo, estando al centro de la asamblea “de modo que todos puedan ser más partícipes de esta realidad y cuando participen de la Eucaristía, no solo sean espectadores que están mirando algo que está pasando allá adelante en el altar, sino que se sientan actores partícipes de la pascua del domingo”, afirmó el sacerdote.
Reliquias
Otro dato importante es que el altar contará con dos reliquias: una de San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars, y otra de Santa María Josefa, fundadora de las Siervas de Jesús.
“La elección de estas dos reliquias fue porque el Cura de Ars es el patrón de los sacerdotes, en modo particular de los párrocos, y de esta parroquia han salido muchas vocaciones, muchos sacerdotes. Segundo, de Santa María Josefa porque también de esta parroquia han salido muchas vocaciones a la vida religiosa en modo especial hacia las Siervas de Jesús de la cual ella fue la fundadora”, destacó el padre Juan Pablo.
Centro social
“La organización para gestar el altar partió con la creación de una entidad llamada ‘Centro Social Arcángel San Rafael para la Nueva Evangelización’, en donde se reúnen los recursos que van donando distintos bienhechores. Esos recursos se mantienen en una cuenta propia del centro social y con ella se va gestando el pago de todo lo que significa la mano de obra, compra de materiales, etc. para este proyecto. Y se pensó así para que fuera transparente, entregando toda la información al resto de los fieles de la parroquia”, mencionó Omar Parra, presidente de este centro social.
El padre Juan Pablo Bravo agradeció a todos los que han apoyado esta iniciativa: feligreses, privados y empresas de la zona de San Rafael: “Gracias a este proyecto se mantiene la estructura del templo construido en 1987, solo se remodela el interior convirtiéndose en un templo conciliar, según el Concilio Vaticano II”.