La obra, creada por la destacada escultora Graciela Albridi, fue bendecida en una emotiva ceremonia presidida por el Nuncio Apostólico en Chile, su Excelencia Monseñor Kurian Mathew Vayalunkal.
Con una emotiva ceremonia, se inauguró y bendijo la nueva escultura “Cristo Salvador” en el Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule (UCM) en Talca, obra que desde ahora formará parte del patrimonio simbólico de la institución y de su entorno urbano.
La escultura busca transformarse en un espacio de recogimiento espiritual y en un nuevo hito identitario para la comunidad universitaria y la ciudad de Talca.
La actividad fue presidida por el Nuncio Apostólico en Chile, Su Excelencia Monseñor Kurian Mathew Vayalunkal, y contó con la presencia del Obispo de Talca y Gran Canciller de la UCM, Mons. Galo Fernández Villaseca; el rector de la Universidad Católica del Maule, Dr. Claudio Rojas Miño; el delegado presidencial provincial, Juan Eduardo Prieto; autoridades regionales, universitarias, académicos, estudiantes, integrantes de la comunidad y la artista responsable de la obra, la destacada escultora Graciela Albridi.
La escultura “Cristo Salvador” fue concebida como un lugar de recogimiento espiritual, contemplación y encuentro, así como un punto de referencia para quienes visitan el Campus San Miguel y transitan por su entorno. A través de su presencia, la obra busca proyectar los valores del Evangelio, reforzando la identidad institucional y el vínculo permanente de la Universidad con la comunidad regional.
Durante la ceremonia, el rector UCM, Dr. Claudio Rojas, destacó que la instalación de la escultura representa un hito significativo para la institución, especialmente en un contexto en que las universidades suelen ser evaluadas por indicadores, métricas y resultados, pero también deben dar cuenta de aquello que otorga sentido a la experiencia formativa.
“Podemos medir muchas dimensiones de nuestro quehacer universitario, pero cómo medimos la belleza de una escultura, el arte o la interpretación que cada persona le da. Este tipo de obras impacta en el proceso formativo de nuestros estudiantes, porque el arte, los idiomas, el deporte y la presencia de Cristo vivo entre nosotros también forman parte esencial de la vida universitaria”, expresó la autoridad.
Asimismo, el rector subrayó que esta obra no solo simboliza la identidad y los valores que inspiran a la Universidad Católica del Maule, sino que también fortalece el sentido de pertenencia de la comunidad universitaria. “El Cristo Salvador es un Cristo que acoge, que tiende la mano, que perdona y que nos comprende como seres humanos, capaces de dudar o quebrarnos, pero también capaces de salvarnos por la propia fe”, agregó.
Por su parte, el presidente del Comité para el Desarrollo de Esculturas UCM, Christian López, valoró el trabajo desarrollado para concretar este proyecto, señalando que la obra se enmarca en una visión de largo plazo orientada a enriquecer los campus universitarios con expresiones artísticas que dialoguen con la comunidad.
“Desde hoy, Cristo Salvador pasa a formar parte de nuestra memoria colectiva. Su figura, sus brazos y su mirada no delimitan un territorio, sino que lo abren; no establecen fronteras, sino que invitan al encuentro. Representa una universidad que dialoga permanentemente con su entorno y que comprende su misión como un servicio a las personas y al bien común”, sostuvo.
López también destacó la propuesta artística de Graciela Albridi, señalando que la obra logra integrar técnica, simbolismo y espiritualidad. “A través de su mirada creadora, el acero corte se desprende de la rigidez que habitualmente asociamos a la plancha de metal, para transformarse en un gesto de acogida, protección y profunda serenidad”, afirmó.
“Que esta sea la primera de muchas obras que, desde nuestros campus, dialoguen con la región, hablen a la ciudad y testimonien la vocación de servicio que inspira a la Universidad Católica del Maule”, concluyó Christian López.
Con esta inauguración, la UCM da un nuevo paso en el fortalecimiento de sus espacios universitarios como lugares cargados de identidad, memoria, espiritualidad y pertenencia, reafirmando su compromiso con una formación integral que reconoce en el arte, la belleza y la fe dimensiones fundamentales del proyecto educativo institucional.
Fuente: Comunicaciones UCM