La celebración se realizó el domingo 5 de julio, a las 11:00 horas, en la parroquia Cristo Resucitado de Curicó, y fue presidida por monseñor Galo Fernández. Fernando asumió este servicio con gratitud, acompañado por su familia y la comunidad que lo ha visto crecer en la fe.
Fernando González Iturriaga vivió este domingo 5 de julio uno de los momentos más importantes de su vida de fe al ser enviado como ministro. La celebración, presidida por monseñor Galo Fernández, marcó el inicio de un nuevo servicio pastoral, fruto de un largo proceso de discernimiento, formación y compromiso con su comunidad.
Casado desde hace 37 años con Marta del Carmen Molina, padre de una hija y abuelo de una nieta, reconoce que el respaldo de su familia ha sido fundamental para responder con generosidad a este llamado. De hecho, recuerda que fueron su esposa y su hija quienes lo animaron a dar el paso cuando recibió la invitación del párroco.
Su historia en la parroquia comenzó desde muy pequeño, cuando realizó allí su primera comunión. Aunque durante varios años su participación se limitó principalmente a asistir a la misa de los domingos, fue reencontrándose poco a poco con un servicio más activo dentro de la comunidad.
"Mi camino en la parroquia es largo porque mi primera comunión la hice en la comunidad de Cristo Resucitado. Después me acerqué más cuando mi hija se preparó para su primera comunión. Junto a mi señora también hicimos la Confirmación y poco a poco fuimos integrándonos cada vez más. Participaba leyendo en las Misas y un día el padre Marco Sanhueza, párroco de Cristo Resucitado, confió en mí para prepararme como ministro. Nunca imaginé que sería yo, pero entendí que si Dios lo permitía era por algo y decidí aceptar este llamado".
Agradecido con todos
Al finalizar la celebración, Fernando dirigió unas emotivas palabras de agradecimiento a quienes lo han acompañado en este camino.
"Primero, agradecer a Dios por este hermoso regalo que hoy día me da para poder seguir creciendo como hermano de la Iglesia y seguir entregando la Palabra de Dios. Gracias a monseñor Galo Fernández por presidir la celebración, al padre Marco Sanhueza por la confianza depositada en mi para asumir este ministerio, así como al ministro Alejandro, al diácono Richard y a sus esposas por el constante acompañamiento durante mi formación”.
“Estoy muy agradecido de todos los que se dieron el tiempo de acompañarme: mi familia, mis compañeros, mis amigos y mi querida comunidad de Cristo Resucitado. Estoy muy alegre y los acompañaré hasta que el Padre Divino nos acompañe. Muchas gracias".
La Eucaristía se desarrolló en un ambiente de profunda alegría, oración y gratitud, donde familiares, amigos y miembros de la comunidad parroquial acompañaron a Fernando en este importante paso de su vida de servicio. Finalizada la celebración, compartió fraternalmente con sus seres queridos y con la comunidad.