La comunidad perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Cordillerilla concretó, tras cuatro años de trabajo y esfuerzo compartido, un espacio destinado al encuentro, la formación pastoral y el servicio de todos los habitantes del sector.
El sábado 11 de julio se celebró la bendición de esta nueva sala multiuso, un anhelado proyecto que comenzó a gestarse hace cerca de cuatro años y que hoy se convierte en un nuevo espacio de encuentro para la vida comunitaria. La jornada se inició con la celebración de la Santa Misa, presidida por monseñor Galo Fernández Villaseca, obispo de la Diócesis de Talca. Posteriormente, el pastor diocesano encabezó la solemne bendición de las nuevas instalaciones.
La nueva sala multiuso permitirá desarrollar diversas actividades pastorales, encuentros comunitarios y acciones que favorezcan la vida del sector. Además, estará disponible para distintas necesidades sociales de Santa Elena de Los Niches, fortaleciendo el vínculo y la colaboración entre las organizaciones y vecinos del lugar.
Durante la ceremonia también se bendijo una imagen de la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, que acompañará desde ahora la vida de este nuevo espacio. La comunidad quiso confiar bajo su protección las alegrías, proyectos y esfuerzos de todas las personas que hicieron posible esta obra.
Una iniciativa nacida desde una necesidad comunitaria
Iván Soto, ministro enviado que acompaña a la comunidad Nuestra Señora del Carmen, recordó que la idea de construir este espacio surgió desde la necesidad de tener un lugar adecuado para acompañar a las familias en momentos importantes.
“Esto comenzó hace como cuatro o cinco años atrás. Producto de que un agente pastoral nuestro muy querido falleció justo en Pascua de Resurrección y necesitábamos un salón, o sea, la capilla, y nosotros no teníamos. Ahí nos dimos cuenta de que las casas eran muy pequeñas y que cada vez que se velaba un difunto era muy complicado, porque cabían muy pocas personas y muchas veces las familias tenían que hacer sus actividades en espacios poco adecuados, especialmente durante el invierno”, relató.
“Viendo alguna u otra manera de solucionar esto dijimos: ‘Nosotros tenemos un terreno acá y podemos perfectamente hacer un velatorio’. En principio la idea fue esa. Y con un grupo de papás de catequesis, comenzamos a trabajar en el terreno para poder construir. Después aprendimos que había que realizar todo un proceso previo, con permisos, planos y otros requisitos necesarios”, explicó Iván.
En este proceso, el ministro enviado destacó especialmente la gestión realizada por Felipe Martínez, Ecónomo de la Diócesis de Talca, quien ayudó a conseguir un importante aporte económico: “Gracias a la gestión de Felipe Martínez, conseguimos un aporte de una institución alemana que fue una gran ayuda. Sin su gestión esto no hubiese salido adelante. Estamos muy agradecidos, porque él fue una persona clave para que este sueño pudiera concretarse (...) A ello se sumó el esfuerzo permanente de los propios integrantes de la comunidad, quienes realizamos diversas actividades para reunir los recursos necesarios, entre ellas comidas bailables, rifas, ventas de completos y empanadas, además de recibir donaciones de personas que quisieron colaborar con esta iniciativa”.
La celebración concluyó con un momento de fraternidad, donde se reconoció especialmente a quienes colaboraron en la organización, gestión y construcción de esta iniciativa.
La nueva sala multiuso de la comunidad Nuestra Señora del Carmen de Santa Elena de Los Niches se convierte así en un signo del trabajo colaborativo, la solidaridad y la fe de una comunidad que, unida, logró transformar una necesidad en un espacio de encuentro, acogida y servicio para todo el sector de Cordillerilla.