La Fundación Hogares de Estudiantes Universitarios conmemoró un nuevo aniversario con una jornada marcada por los testimonios de sus estudiantes, el reconocimiento a quienes han sido parte de su historia y la renovación del compromiso de seguir formando profesionales íntegros y solidarios.
Con un encuentro marcado por la alegría, la memoria y el reconocimiento, la Fundación Hogares de Estudiantes Universitarios (FHEU) celebró este miércoles 26 de agosto sus 34 años de trayectoria. La actividad se desarrolló en el salón Carlos González Cruchaga del CFT San Agustín, reuniendo a jóvenes residentes de los distintos hogares, directivos, colaboradores e invitados.
La jornada comenzó con las palabras de bienvenida del padre Rodrigo Arriagada, presidente del Directorio de la FHEU, quien destacó que detrás de estos 34 años existen las historias, esfuerzos y sueños de cada uno de los jóvenes que han pasado por los hogares.
“En estos años hay historias, las de ustedes, el esfuerzo de ustedes y muchos sueños, los de ustedes que son jóvenes. Desde la fundación, nuestro deseo es que puedan, cada uno de ustedes, junto a sus familias, cumplir estos sueños (...) Las casas han buscado ser mucho más que un techo. Es un refugio de crecimiento, es compañerismo, es formación integral para quienes buscan transformar su futuro a través de la educación superior”, afirmó.
Tras estas palabras, los presentes pudieron conocer, a través de un video, parte de la historia construida durante estos años y algunos de los momentos que han marcado la vida de los jóvenes en los distintos hogares.
Historias que dan sentido a la fundación
Uno de los momentos centrales de la celebración fueron los testimonios de los propios estudiantes, quienes compartieron lo que ha significado para ellos formar parte de esta comunidad.
Roberto Pacheco, de la Casa 4 Norte de Talca, lleva cuatro años vinculado a la fundación. Recordó que al momento de iniciar sus estudios universitarios enfrentaba una importante incertidumbre respecto de dónde vivir, considerando que provenía de una zona rural y que para su familia resultaba difícil asumir el costo de un arriendo en la ciudad.
“Ha sido una experiencia bastante grata. La fundación en buenos momentos fue un alivio para mi familia y sobre todo para mí”, relató Roberto, quien también destacó a sus compañeros y a quienes trabajan diariamente en los hogares por la disposición y cercanía que han tenido con los estudiantes.
Durante la celebración también fueron reconocidos colaboradores de la fundación y estudiantes que han destacado por sus logros. Entre ellos estuvo Jean Paul Jacques Vargas, estudiante de Ingeniería Comercial de la Universidad Católica del Maule y residente de la Casa 4 Norte, quien recibió un reconocimiento luego de haber obtenido una beca que le permitió realizar un intercambio académico en España.
Jean Paul lleva cuatro años viviendo en los hogares y durante 2026 tuvo la oportunidad de estudiar en la Universidad Pública de Navarra, en Pamplona. Al recordar el apoyo recibido por la fundación, destacó que este respaldo fue fundamental para poder asumir el desafío de estudiar en el extranjero.
“Primeramente la fundación estaba súper feliz de que yo hubiera postulado, de que yo hubiera hecho esta iniciativa por mi parte, y ellos me aseguraban la estadía a pesar de que yo desapareciera seis meses. Siempre estuvieron respaldándome (...) Más que brindarte el techo por alguna situación económica, familiar, social o de cualquier otra índole, yo creo que para nosotros es tanto un refugio como una familia, como un hogar para todos nosotros”, señaló.
La música también tuvo un lugar especial durante la jornada. El Coro del Adulto Mayor “La Alegría de Cantar” fue invitado a participar de la celebración, ofreciendo algunas canciones que generaron un ambiente ameno y alegre entre los asistentes.
Posteriormente se realizó la entrega de reconocimientos a colaboradores de la fundación y a estudiantes que han sido protagonistas de distintas experiencias significativas, entre ellos Jean Paul por su intercambio académico.
La celebración culminó con un cóctel, instancia en la que los asistentes compartieron y además cantaron el cumpleaños feliz a la Fundación Hogares de Estudiantes Universitarios, conmemorando sus 34 años de servicio y acompañamiento a jóvenes que buscan construir un futuro a través de la educación superior.
En este contexto, el padre Rodrigo Arriagada valoró especialmente la presencia y participación de los estudiantes en el aniversario, destacando que ellos son los verdaderos protagonistas de la historia que la institución continúa construyendo. “La fundación la hacen los jóvenes”, afirmó.