La celebración fue presidida por el obispo de Talca, monseñor Galo Fernández e incluyó un homenaje a los 100 años de la Diócesis de Talca con un reconocimiento a la primera parroquia de Curicó.
Con la presencia de autoridades regionales y comunales, representantes de las Fuerzas Armadas y de Orden, instituciones, fieles y vecinos, se realizó este martes 15 de septiembre el tradicional Te Deum de Fiestas Patrias de Curicó. La jornada comenzó en el patio central del templo con la bendición de una placa conmemorativa de los 100 años de la Diócesis de Talca, dedicada a la historia de la parroquia.
El Vicario General de la Diócesis de Talca, padre Nelson Chávez, explicó el contexto histórico de este reconocimiento:
“Esta placa quiere rendir un homenaje a esta parroquia de Curicó, pero especialmente rendir un homenaje y un reconocimiento al cura párroco, el padre José de Maturana y Hernández, que fue el primer párroco de Curicó. Nació en la hacienda de Los Guaicos, en Romeral, ordenado sacerdote a los 24 años de edad, y llega recién ordenado aquí a Curicó. Desde luego, cuando llega lo hace a la antigua Villa de Curicó, que estaba, como ustedes conocen en el sector de Convento Viejo. Y él ya tempranamente comienza a idear para guardar en su mente la posibilidad de cambiar la villa al actual emplazamiento que hoy conocemos”.
Tras la explicación, monseñor Galo Fernández bendijo la placa y realizó una oración. Posteriormente, el alcalde de Curicó, George Bordachar Sotomayor, valoró la conmemoración y el aporte de la Iglesia a la comunidad.
“Hoy nos reunimos en nuestra iglesia, en una fecha muy especial para nuestro país, para celebrar nuestras Fiestas Patrias, pero también para conmemorar nuestra fe en Dios. Hoy pedimos a Dios por Chile, pedimos a Dios por nuestra comuna. Hoy tenemos motivos para agradecer y como Municipalidad de Curicó queremos seguir trabajando unidos, con respeto, esperanza y fe, poniendo siempre en el centro a las personas y construyendo una comuna donde todos podamos sentirnos parte. El llamado es a la reflexión, el llamado es a la paz en Curicó, Chile y también en el mundo”.
“La patria se funda allí donde nos vemos”
Luego, los asistentes ingresaron al templo para participar en la celebración del Te Deum y en su homilía, monseñor Galo Fernández reflexionó a partir del Evangelio. El obispo vinculó este relato con los desafíos que enfrenta actualmente la sociedad, frente a ello, invitó a reconocer también las expresiones de solidaridad y compromiso presentes en las comunidades.
“La patria se funda allí donde nos vemos, nos reconocemos con nuestras heridas, con nuestras dificultades, donde no nos enceguecemos en nuestro individualismo, sino, por el contrario, nos hacemos cargo de los problemas de nuestros hermanos. [...] Si son ciertos los argumentos que pueden ensombrecer la esperanza entre nosotros, son más ciertos y verdaderos los argumentos que nos sostienen en el amor, en el compromiso compartido, por el bien, por la paz, por la justicia”.
Así mismo, destacó a quienes diariamente contribuyen desde distintos ámbitos al bienestar de la sociedad: “En nuestra tierra germina el bien y el amor. Basta mirar un poco al lado y darse cuenta de la cantidad de personas que se comprometen unos por el otro, las organizaciones que surgen para enfrentar las dificultades, la solidaridad que se despierta en medio de las dificultades y de las catástrofes, la cantidad de gente que en lo cotidiano vive cumpliendo con su deber”.
Durante el ofertorio se presentaron distintos signos e intenciones por la ciudad y sus habitantes. Jóvenes deportistas llevaron sus uniformes, se ofrecieron canastas de alimentos y la Universidad Católica del Maule presentó una imagen de su nueva sede en Curicó, entre otras expresiones que representaron el compromiso de distintos sectores con la comunidad.
La celebración concluyó con el canto del Himno Nacional, mientras los presentes dirigían su mirada hacia la bandera chilena. Luego, monseñor Galo Fernández impartió la bendición final.
Como cierre de la jornada, en el patio central de la iglesia La Matriz se realizó un pie de cueca, poniendo un punto final festivo a esta celebración de Fiestas Patrias, marcada por la oración, el agradecimiento y el llamado a construir una sociedad más fraterna.